Regalos de Reyes 2026: Ray-Ban, Murona & Sephora

1/08/2026

¿Qué tal se han portado los Reyes Magos este año? ¿Mucho carbón (dulce)? Acabo de leer en El invitado de invierno que el famoso carbón dulce en realidad se llama azucarillo, bolado o esponja de azúcar, y que se puede teñir de cualquier color...




Así lucía Logroño en vísperas de la noche más dulce del año y la verdad, estaba preciosa pero muy fría, demasiado fría. Mi mejor regalo es haber afianzado la tradición de volverme al Sur con mis padres tras las navidades para teletrabajar en Sevilla durante el mes de enero...




Sí, lo confieso, tengo mamitis y papitís, y según mi abuela, que es castellana, en esta foto nos miramos mi madre y yo como si fuéramos dos enamoradas.

Pero creo que a mis 48 años tengo también derecho a disfrutar todo lo que pueda de la gente que más quiero, porque si algo me ha enseñado la vida en 2025 es que se puede ir en un soplo...




Vamos con los regalos materiales: yo había pedido un felpudo para la puerta de mi casa, que el mío ya daba pena; unas gafas de sol Ray-Ban, pues las mías se rompieron en verano, y las cartas de Jane Austen publicadas en Renacimiento: esto último me lo tendré que comprar yo porque Melchor se ha despistado, aunque algún libro interesante ha caído.




Mi madre, en cambio, encargó directamente a Gaspar el felpudo, y debo decir que el rey mago ha tenido muy buen gusto. Ya luce la flamante alfombra nueva en la puerta de mi casa riojana: no es friki como la que tenía yo anteriormente, que representaba el castillo de Disney, sino elegante y pajarera como corresponde a mi provecta edad...



Pero Baltasar me conoce muy bien y sabe que a pesar de todo sigo teniendo alma de niña, así que ha dejado junto a mi zapato una adorable bandejita en forma de unicornio, y un joyerito de Primark con mi inicial, a juego con una banda de pelo:




Ésta me ha hecho especial ilusión porque fue un encargo de mis sobrinos, que por primera vez entran en el juego de ser pajes de sus Majestades. Aunque no sé si las bandanas me quedan especialmente bien a mí. Me recuerdan una época de mi vida en que no tenía dinero para ir a la peluquería, ya no vivía en casa de mis padres y usaba turbantes y cintas gruesas de pelo para domarlo, con efectos poco estéticos....


Regalitos de Sephora 


Por mi parte, yo encargué a los Reyes Magos, para mi sobrina, ¡maquillaje de Sephora! 

Una de esas sombrita de ojos con glitter que tan a la moda están y un bálsamo labial de Summer Fridays en un mini neceser de bolso que adquirí en la feria Haromas del primer domingo de mes en Haro.

Y decidí completarlo con lo que le hizo saltar de alegría: este colorete de Dior que es puro lujo pero que compré en Pamplona el mismo día en que ingresaron a mi tía más querida: tras el fatal desenlace me sentí incapaz de usarlo, así que le di una nueva (y mágica) vida.





Otro detalle que en un principio no pensaba regalar yo en estos reyes pero al final parece que me lo ha pedido el corazón es este precioso Baby Yoda artesanal que hace la mujer de un compañero de UNIR. En el último momento pensé que más que en mi cama junto con Jesús toda mi vida iba a estar mejor cuidado por mi primo el del iPhone...




Volviendo a los regalos que recibí yo, este año mi padrino ha sido todavía más espléndido de lo acostumbrado y pidió a los Reyes para mí unas buenas gafas de sol, concretamente el modelo Zena de Ray-Ban: el más actualizado, ya que en el anterior la montura era de pasta negra, y éste posee ciertos matices marrones y amarillos semi translúcidos que lo semejan al falso carey de mis añoradas Wayfarer:




Subo una melancólica foto, precisamente de los únicos Reyes Magos que pasé en Sevilla, hace exactamente cuatro años. Compré mis aguerridas Wayfarer hace tres lustros con mi primer sueldo en UNIR, y en este mes de agosto se me rompieron al evitar un pequeño accidente doméstico...





Pero los Reyes, además de Magos, son sabios, y aquí tengo mis Ray-Ban Zena para disfrutarlas a lo largo de todo 2026. Adoro las gafas de sol de pasta, tan cool, y es preciso que sean de óptica y de una buena marca para poder usarlas con seguridad. 

Más regalos, esta vez de comercio local: unos precisos pendientes de nácar de Minia, una de las tiendas más bonitas y especiales de Logroño.




Y una taza, pues saben que hago colección y que es hora de irme despidiendo hasta diciembre de 2026 de mi queridísima taza en forma de árbol de Navidad. Esta es también de una tiendecita de Logroño, en colores muy dulces y con infinidad de detalles, encargo de mi tía Ana.


Oasis de Murona 



Mi querida abuela me dejó algo de dinero y gracias a ello he podido estrenarme en Murona, marcando de alta bisutería artesanal muy de moda. Este anillo se llama Oasis, tiene una piedra deja de turquesa, está realizado en plata con baño de oro el pertenece a una colección de hace varios años, los mismos que llevó tentada de comprarlo, de hecho ya solo quedaban tres unidades... ¡Ahora quedan dos!




Por último, los Reyes Magos son monárquicos, como es su obligación, y me han traído enmarcada esta preciosa foto de mi padre, académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, saludando a Felipe VI. ¡Un detalle de lo más aristocrático!

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