Porque Too Faced es uno de mis grandes amores cosméticos pero su anterior lanzamiento fue not for me, un rubor de esos difuminados que diz que borran todos los pecados de nuestra vida pasada más que un confesionario católico, pero era en formato mousse y demasiado mate para mis gustos, andaba esperando esta nueva novedad de Sephora como niña a la puerta de una juguetería.
 |
| Foto by Ernesto Sierra |
Y se nota porque, viviendo a lo loco, me compré el nuevo colorete líquido luminoso de esta lujosa firma en el tono First love, y lo estrené durante la presentación de mi libro El último minuto en La Carbonería, hala, sin miedo al éxito..., ¡o al fracaso!
 |
| Foto by Fidel Villegas |
Fue el penúltimo día de mi estancia sevillana y fue un momento mágico. En realidad presentaba mi libro publicado en 2020 y se agotó la edición, aunque también recité poemas de mi libro inédito. Estuve rodeada de gente que admiro y quiero mucho, y presentada por un magnífico poeta y amigo desde hace más de veinticinco años, Pablo Moreno.
 |
Con Merl y Macarena de Ginés, Foto by Sergio Lira |
 |
Ernesto Sierra retratándonos a Merl, Carmen Fernández Rey y a mí |
Y tras alguna fotito del evento, me voy a centrar en la reseña del producto, que este blog está quedando demasiado pacoumbraliano...
Y es que fui a los almacenes de la calle Tetuán de Sevilla tras mi "largo ayuno" cuaresmal y me llevé las nuevas sombras líquidas con purpurina de Sephora collection que llevo en mis párpados y pronto reseñaré, el famosísimo bronceador en stick de Too Faced que no había catado hasta ahora y que aún está en sala de pruebas..., y el producto que nos ocupa.
Love Flush es la versión luminosa de los coloretes líquidos de Too Faced, verdaderos rubores fluidos, en un envase que honra la estética de la firma, muy rosa y brillante, pero también muy cómodo.
Se declina en cinco tonos no exentos de polémicas, porque el más claro ha sido declarado demasiado claro, y el tono Last love es demasiado lavanda.
 |
| First love, selfie by me |
En esa primera incursión iba buscando un rojizo de base rosada que no encontré, y un melocotón preciosísimo llamado First love, del cual había tester pero luego no quedaban ejemplares en Sephora Tetuán...
Aun así me lo probé y aquí tenéis un primer selfie, tímido en mis mejillas. En un primer momento me pareció precioso pero quizás muy clarito, incluso para mí, y como no había existencias, me dediqué a otras cosas...
Aunque os parezca mentira, hay un mayor fondo en el espacio dedicado a Sephora del Corte inglés de Nervión, y allí encontré el tono deseado ,justamente unas horas antes del dia D.
No voy a dosificar más allá el suspense: el Love Flush en el tono First love me fascina, me arrebata, me parece barato en sus veinticinco euros que cuesta, no digo más.

Como luego descubrí al conseguirlo y llevarlo en el recital, se trata de un producto muy modulable que además se puede usar también en los labios. Resulta perfecto para retoques, ni muy seco ni muy cremoso, en boca combina perfectamente con un bálsamo y dura de forma increíble...
 |
| Roses are red |
Y por una de esas carambolas del destino pude estar unos días después en Madrid, de paso hacia el Norte, y hacerme con el otro color apetecido, Roses are red.
Me parece un tono propio de cuento de hadas, de fantasía, de Alicia en el país de las maravillas. Hay que dosificarlo con sabiduría, como el suspense, porque es fuertecito, pero difuminado se percibe más rosa que rojizo y creo que va a ser el tono de la temporada.
Lo estrené ayer en otro evento cultural, de esos que abundan en esta fecunda primavera...
Se extiende mucho mejor de lo que yo pensaba, pero recomiendo brocha sí o sí. En los labios queda un rojo fresón espectacular que no se mueve ¡ni siquiera después de una hora entera hablando sobre El balcón en el invierno de Ruth Landero, en el club de lectura de la fundación Caja Rioja de Haro!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Habla ahora o calla para siempre...