Blush Combo con el Roasted Peach de Rimmel London..., y yo he venido aquí para hablar de mi libro
Yo he venido aquí para hablar de mi libro, y resulta y acontece que ha salido en Youtube una entrevista que me ha hecho el genial Jesús Beades en su canal, a la sazón Radio Beades:
Aviso a buenos amigos que la conversación poética dura dos horitas, así es que para es para beber sorbo a sorbo en espera de que saquen shorts de duración más amable, pero si tienes un viaje aburrido o.algún trayecto con auriculares para ir de tu casa al trabajo, helo aquí.
En el video se hace una ligerísima promo, ejem, de un recital que llevaré a cabo en La Carbonería en Sevilla este próximo sábado 18 de abril a las doce del mediodía: alargando el momento Paco Umbral, también os lo dejo por aquí la invitación..., y ahora ya sí que sí comienza la reseña de maquillaje.
Y es que durante las dos horas de entrevista llevo en las mejillas el colorete en barra de Rimmel que se ha hecho viralísimo, y que a mí me llegó a causar ciertas inquietudes..., hasta que di con el producto ideal para sellarlo.
Se trata del nuevo rubor en stick de Rimmel London, que tiene producto en crema bastante mate y duradero en un extremo y una de esas brochitas inservibles que tanto gustan a los creativos en el otro. Se lanzó en distintos tonos pero por supuesto el que pegó fue el tono Roasted Peach, porque diz que se parece al famosísimo Toasted Teddy de Rhode.
Que tenemos una locura colectiva por ese tono y que yo me acabaré haciendo con él es cierto, pero la primera vez que utilicé el supuesto clon de Rimmel London quedé un poco fría, a pesar de ese nombre tan sugerente y literario que tiene: melocotón rostizado, mmm, a la barbacoa, mmm, veranito... Pues no me acabó de convencer.
Y es que lo apliqué por vez primera en mi anterior recital poético, en la Facultad de teología San Isidoro de Sevilla... La foto que me hicieron es la que he utilizado para el tarjetón de invitación a La Carbonería porque me parece muy bonita, sí, pero con el paso de las horas noté el producto, tanto en labios como en mejillas, demasiado mate.
Que si es éste el efecto que buscáis habéis dado con un lanzamiento impecable, pero yo en mis mejillas siempre quiero algo de fulgor... Pensé en combinarlo con el maravilloso iluminador nuevo de Ana Aparichi, pero al ser en acabado crema polvo no sé cómo se acoplarán ambas texturas.
Y de repente, navegando por los infinitos reels de Instagram, me llegó la solución: sellarlo con un colorete en polvo ultra low cost y también viral por supuesto, que parecía hecho ex profeso para el de Rimmel: el Cocoa Glaze de los nuevos coloretes en polvo cocido de Essence.
Cuando al fin lo pude encontrar, porque estaba agotadísimo igual que la famosa barrita de Rimmel, (gajes de la viralidad), se lo agradecí en mi corazón a la creadora que lo había recomendado, no recuerdo si Miriam Misiblu o Clausii: yo no suelo hacer combos por muy de moda que estén, y aunque como a toda curiosa del maquillaje me pierden los productos virales no suelo dejarme llevar por el boom así como así, pero ¡esto funciona!
Aquí lo tenéis: a la izquierda, swatch del Roasted Peach de Rimmel London, y a la derecha, del Cocoa Glaze de Essence. Tienen ambos ese color tostado que se estila ahora tantísimo, cercano al Toasted Teddy de Rhode el stick de Rimmel pero sin su cremosidad, quizás algo seco y plano para mi gusto... Y, de repente, se hace la magia gracias al destello controlado y sin un átomo de glitter del rubor cocido de Essence.







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