¡¡¡CHANEL!!!

Últimamente me estoy acercando a Chanel. Alerta roja máxima, esto es un peligro público, porque supone una nueva tentación. La verdad es que en los últimos tiempos me doy bastante miedito, yo que soy tan fiel tan fiel tan fiel en estas cosas, y la maison francesa no entraba en mis paseíllos cosméticos... hasta ahora: de verdad que no puedo con la life. Todo comenzó de modo inocente, con la búsqueda de un lápiz de ojos. LLevaba mucho tiempo buscando un khol de color chocolate, ya que es el tono de delineador que mejor me va. Durante mucho tiempo, años y años, usé el Praliné inventif de Bourjois, pero al final me resultaba demasiado duro. Estaba dándole vueltas a la idea de probar el Chocolate Lava de Too Faced cuando, de repente, se hizo la luz en mi cerebro y me dije: ¿por qué no el Ambré de Chanel? He escuchado tantas buenas opiniones de este mítico marrón de Chanel, un tono oscuro entre rojizo y chocolate, y tenía la oportunidad en bandeja... Mi ángel bueno me susurró al oído "cuidadito, eso es abrir una nueva página en tu mundo potinguil". Chanel da miedo, la verdad. Ese corner tan pulcro infunde respeto, y también esos precios tan altos y esos envases en negro lacado y oro. Pero entonces confluyeron dos hechos astrales en mi vida: En uno de esos días tontos en los que los ojos se prenden en bellezas imposibles, me quedé admirando en el stand la mítica laca Rouge Noir, clásico clasiquísimo de la firma, rojo oscuro rabioso pero con un punto de dulzura afrutada. (Rouge noir, foto sacada de este blog). Los pintauñas de Chanel siempre me han atraído, es cierto. Al mismo tiempo, me infunden ese temor casi sagrado que acabo de mencionar: creo que es la única razón seria por la que no me haya hecho hasta ahora con ninguno. En realidad, la primera laca de Chanel de la qué me enamoré perdidamente fue la Tulip Noir, que descubrí en mi viaje parisino de final de tesis, y que no se vino conmigo a casa por no sé qué ascéticas razones: no sé cómo me contuve... Es este: La foto, 100% fiable, está sacada de Make up Bag. A pesar de que me resistí, la victoria momentánea fue más bien una emboscada, porque en mi retina quedó marcado el tono de esmalte como grabado con fuego. Y entonces, justo entonces, me fui al cine a ver Cocó Chanel. Película a la que le sobran las tres cuartas partes, en mi opinión. Yo no sé si la pobre Cocó empezó su vida laboral siendo poco más que una cortesana, pero si es así, vamos hombre, un poco de respeto al mito... y luego todos esos discursitos de "yo soy muy libre y rebelde y no quiero ser la mujer de nadie", vamos vamos, y mientras tanto te acuestas con un hombre que te da casa y comida, ¿esa es toda tu revolución? Dios nos libre de tales feminismos. En cambio toda la parte de cómo empezó a hacer sombreros, sus ideas tan novedosas en cuestión de ropa femenina, la sobriedad y elegancia y ausencia del opresor corsé, todo eso es lo que me pareció mejor de la película. En resumen: cayó el khol Ambré. Precioso desde todo punto de preciosidad. Hay que tener cuidado porque se corre un poco, es bueno para trazar una línea gruesa y difuminarla en plan ahumado. Esto es lo que le sucede a los lápices Kohl en general, como al Smolder y al Teddy de Mac, que son geniales para hacer sendos ahumados en negro y en bronce, pero si quieres una raya finita y fija mejor vas buscando otra cosas... los Aqua eyes de Make Up For Ever, por ejemplo. La laca aún no ha caído: estoy debatiéndome. ¿Qué otras cosas de Chanel me gustan...? Diré primero las que en mi opinión no merecen la pena, algo que, vistos los precios, es siempre una alegría: No valen lo que cuestan los coloretes ni las sombras, cuyo proceso de cocción es semejante al de Bourjois, así que suelen "ponerse duros". Tampoco me parece acertado invertir en sus fondos de maquillaje: ninguno es libre de aceites y casi todos buscan un efecto de cara hidratada que estará muy de moda, pero en verano es un desastre. Tampoco me gustan mucho sus labiales. En cambio, los gloss valen su peso en oro. Yo tengo uno de la colección Celestes, el tono Júpiter: rojo sandía con chispitas doradas y azules. Muy alegre para el verano y bastante denso, nada translúcido... Tengo también el Aqualumiere en tono Palma (nº 72), ya sé que no es brillo sino barra de labios, pero tiene esa textura acuosa tan típica del gloss... Es un color caramelo de naranja con chispitas, fue un regalo y le he dado muchísimo uso. El mítico mundo Chanel... ¿habré abierto la caja de Pandora?

6 comentarios:

  1. Yo me pirro por los tonos Ming de este año, el gloss se lo regalé a una amiga y es divino de la muerte y el esmalte me pareció un poco pecado y encontré un clon en el CI a 5.70 euros. Como dices tú, que San Jorge nos proteja!!!!

    Hace mil años, mi primera caída en la tentación fue el Bronze Universel, fantástico y mate. Después, sólo he practicado su colonia. Ahora en Madrid hay un sitio de pedicuras y manicuras que usa sus esmaltes. Será cuestión de hacerles una visita y salir con los pies suavitos para mitigar la mala conciencia...

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  2. ¡Cómo te entiendo!
    Yo caí hace tiempo en la línea de color de Chanel y realmente es tentadora! Yo tengo el rouge noir y me encanta para el invierno. El año pasado mi querido diseñador me regalo un rojo espectacular... tono fire... me encanta ese rojo... no me lo quito.
    Te recomiendo las lacas de uñas de Chanel porque son buenas y tienen un colorido espectacular... me parece que de eso no hay duda.
    Ah!! Otros tonos: Me parece que eran ediciones limitadas pero el rojo barcelona y el rosa palo "Ballerina" también son ideales!
    Un beso guapa!
    Me alegro de que nos puedas contar esas tentaciones!
    kit

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  3. Ay!. Las colonias de Chanel me encantan. Cristalle es mi preferida. Por los recuerdos, tal vez.
    Chanel núm 5 que tiene mucho éxito me gusta pero me recuerda a los "perfumes de señora de ascensor" que tan poco me gustaban cuando era pequeña. Será cuestión de dosificarlo con prudencia.

    En cuanto a Allure, me gusta pero, como es la que le regalaba un ex-novio de mi hermana a mi hermana no la compro nunca. Y eso que el chico no me caía mal pero creo que los perfumes son importantes por sus recuerdos y...claro!!

    En cualquier caso creo que los perfumes son un buen "objeto de regalo" (siempre y cuando sepas cual le gusta al regalando o lleve ticket regalo!)

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  4. Chanel...buf. Mi abuela me dejó en herencia una polvera antigua que debe valer una pasta, al parecer fue el único producto de belleza que adquirió en su vida. No es una marca que me entusiasme, tengo alguna máscara y un colorete pero vamos...gracias a Dios no me tienta, eso que me ahorro.
    Durante años usé la colonia "Allure" pero me he acabado hartando. Creo que porque la usa una de mis primas a la que no soporto.

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  5. Los perfumes de Chanel a mí me empalagan. Y realmente, lo que me tienta de esta marca son sus labiales, sus esmaltes y sus lápices de ojos, a más no llego...

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  6. Como a muchas de vosotras me parecen espectaculares los esmaltes. Aunque para mi unos de mis productos básicos que no habeís nombrado es la pre-base Le Blanc de Chanel. Deja la piel luminosa y unifica el tono, perfecta para aplicar el maquillaje. ¡Os animo a tod@s a probarlo!

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