Reflexiones en la bañera (XX: sales Epsom)

5/11/2015
Añadir un puñadito de sal al baño es un gesto que transmite serenidad, y aún más si las sales son inglesas, poseen propiedades que fomentan la relajación muscular y huelen a mis veranos en Maestu...
Hacía siglos que no llenaba la bañera y ayer, al volver de mi visita diaria al gimnasio, decidí montarme mi spa particular, "Hawai, Bombay, son dos paraísos...", gracias a las sales Epsom a la lavanda de Treets.

Mi baño, ayer 

Las Sales Epsom se componen de sulfato de magnesio hidratado, y penetran en el cuerpo por acción de ósmosis, ya que el estómago no las absorbe bien.
Son ideales para tomar un baño o añadirlas a tu exfoliante después delejercicio físico, porque relajan los músculos y la mente, y ayudan a fijar el calcio en los huesos. He leído que también ofrece beneficios para el cerebro y páncreas: se habla de diabetes y autismo pero no he visto ninguna estadística ni nada por el estilo: en cambio, acabo de experimentar la calma de músculos y hasta de huesos muy de cerca.
Las sales que comercializa Treets, además, huelen a espliego recién cortado en la montaña. Y en este marco incomparable, el lugar más relajante del mundo: mi bañera, me he puesto a reflexionar...

1. Alucino con la revista de Secretos de Belleza del Corte Inglés: aún siguen vendiéndonos Mac y Nars como "productos exclusivos". ¿Es que no conocen la calle Fuencarral de Madrid? No hablo de los Sephora porque me parece que pertenecen al mismo grupo, pero materialmente, la gente tiene derecho a saber que no necesita acercarse a un Corte Inglés para conseguir un ejemplar del colorete Luster.

2. Necesito encontrar una borla de polvos que quepa en mi adorada polvera color piscina. Maquillaje solar de Shiseido + borla suave libre de látex debe ser = a Paraíso cosmético.

3. He conseguido en Iberlibro un tomo antiguo de comedias de los Álvarez Quintero y estoy emocionada, encandilada, presa...: leyendo, paso las noches leyendo. Veremos el resacón literario de mañana, San Lunes.

4. Se nos va Blogger de las manos. Últimamente sueño con blogueras: el viernes soñé que Molinos, de Cosas (que) me pasan, recibía un premio en Bilbao y lo contaba en su espacio, y que le  entregaban una especie de Óscar vasco pero que se llamaba Patxi y tenía pinta de pelotari dorado. Lo dicho: sueños surrealistas. Hoy al menos he soñado que a La Tía Maruja le ofrecían un trabajo en Vitoria, lo cual  estaría muy bien.


5. No puedo dejar de ver este video de Ricky edit en YouTube que me descubrió mi primo el del iPhone. Me muero de risa cada vez que lo repito. No os perdáis tampoco la segunda parte, igual de delirante.

Y con esto y una  barrita de cereales... a disfrutar de una semana feliz. 

12 comentarios:

  1. Ese vídeo nos hizo reír a mi hija y a mi todas las veces que lo vimos. Me has recordado que hace siglos que no me doy un bañito con sales, me lo debo.
    Un besazo!

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  2. Me ha dejado descolocada lo del sueño,...
    Besos!

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  3. Los sueños raros te deja con el cuerpo como torcido... por cierto, me he comprado un aceite de lavanda, con los granos veo mejor el de árbol de té, pero te ayuda a dormir como un tronco, así que esas sales para dormir deben ir un poco igual.

    Besotes

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  4. Jajajaja el vídeo.
    Yo soy fan del aceite de lavanda lo uso para relajarme antes de dormir ya que llevo unos días fatales de estrés. No tengo bañera sino estas sales me las compraba para darme un homenaje de vez en cuándo.
    Besos.

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    1. Mareas, estaba pensando en ti cuando escribía esto, porque conozco tu amor por la lavanda.El aroma es super natural.

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  5. Yo estoy usando en los baños aceite de lavanda!
    Besos

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  6. Tiene pinta de relajar mogollón ¿cuanto cuesta?

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  7. Las sales de Epsom también se pueden encontrar en herboristería, sin olor, un poco más económicas y sin tarro de cristal ideal para reciclar.

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  8. Anonimo gracias, aunque me gustan mucho éstas. El tarro no es de cristal.
    El Coco, perdonad he olvidado comentar el precio: nueve euros por más de medio kilo (550 gramos.)

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  9. Lo de tu sueño me ha hecho mucha gracia!!!! y que ganas tengo de darme un paseo por la calle Fuencarral, hace mucho que no voy a Madrid, a finales de los ochenta hubo un local de copas muy chulo en esa calle, estaba muy de moda y entonces iba a Madrid los puentes y si que iba a la calle Fuencarral pero no era calle de "potis" ja ja ja, no he probado las sales, no me gusta la bañera, de hecho la quité porque me parecía un trasto inútil, me gusta la ducha...


    Besos

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  10. Los que no tienen bañera pueden aprovechar los beneficios de las sales Epsom mezclando un puñado con crema corporal y usándolo como exfoliante. Yo lo hice así anoche y también relaja.

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