Blush Copper de Becca + Iluminador arcoiris de Essence = ¿maquillaje de verdad?

5/31/2017
 Este sorprendente título viene a cuento de una pequeña diatriba que mantuve en privado con una de mis lectoras, quien me vaticinó que pronto daría el salto al "maquillaje de verdad". Asombrada ante el triste panorama de no haber conocido firmas auténticas durante todos estos años, le pregunté cuáles eran en su opinión esas marcas verdaderas. Resultó ser  una de ellas Becca Cosmetics, que en cuestión de semanas aterrizó en una de mis perfumerías amigas de Logroño, la ciudad  donde resido, por lo que ahora me siento un poco más iluminada.


Bromas aparte... ¿de verdad necesita el  maquillaje alcanzar las categorías de caro, exclusivo y poco menos que inalcanzable para resultar auténtico? Comprendo que la calidad se paga, y que el ansiado iluminador en polvo Hot Sand de Nars que lleva meses navegando en mi lista de deseos poco tiene que ver con por ejemplo la paleta Solstice de Sleek por bonita que ésta sea, pues la textura, formulación y finura del grano influyen en el acabado espléndido, pero... ¿en serio Charlotte Tilbury, Becca y Shu Uemura adquieren el rango ontológico de verdaderos, nada menos que uno de los tres Trascendentales, y Bell, Nyx o Kiko se tienen que conformar con ser pálidos reflejos o meras trampas que nos pone nuestro bolsillo haciéndonos ver cómo apetecible lo que sólo llega a ser accesible?


Yo, como Lope de Vega,  opino que en la variedad está el gusto, que la mezcla es siempre inspiradora y engendradora de sorpresas muy dignas..., y  mediante unas fotos idílicas de mi fin de semana retirada en Zaragoza, os ofrezco un maquillaje de mejillas mitad y mitad lujo y "low cost".

El rubor Blush Copper de Becca a  mí tan solo me costó cuatro euros, porque apliqué un bono de descuento de cumpleaños, pero en el mercado su precio es 34 €, al nivel de Nars y otras marcas entre comillas verdaderas. Se trata de un colorete sublime, sedoso, duradero y con un acabado metálico muy especial, pero también es muy, muy pigmentado, por lo que en pieles blancas hay que aplicarlo con mesura y cautela.
En mi caso, encontré un aliado perfecto en la brocha duofibra de Real Techniques que no es carísima ni baratísima (o sea, se encuentra en el limbo), y en el iluminador arco iris de Essence que es tendencia y rabiosa actualidad pero cuyo precio no supera los cinco euros.

Este iluminador ofrece un tornasol maravilloso a la piel, ilumina de forma bastante psicodélica pero si evitas el extremo frío y mojas la brocha tan sólo en la mitad cálida del arco iris, la combinación con el rubor cobrizo de Becca funciona: ambos acabados, metalizado y discotequero pero suave, casan a la perfección sin estridencias..., y se integran como un sano brillo de mejillas campesinas en la tez.
Lo que yo buscaba al escoger este colorete de Becca (y no el iluminador Moonstone de la misma casa que me hacía guiños susurrando elígeme a mí), era algo parecido al múltiple South beach de Nars: y, aplicado con esta brocha y con un toque de este iluminador encima, el efecto es casi idéntico.

Por eso, de la misma forma que en la película "Inside out" Alegría descubre que también necesita a Tristeza para llevar a cabo su proyecto, en este caso un coloso del maquillaje como Becca Cosmetics ha brillado como merece gracias a la humilde aportación de una marca "baratita para chavalas" como es Essence.

16 comentarios:

  1. Bueno yo pienso que se pueden alternar ambas cosas y que desde luego influye mucho «la mano» si no tienes mano y gracia para maquillarte lo mismo va a dar que sea low cost o que sea de alta gama, conozco a mucha gente que todas sus cosas aunque sean pocas se componen de gamas de alta gama y Rocío... no saben aplicárselo!!! ¡que vamos a hacer!!!!


    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es real y me pasa a mí 😂. No me compro delineadores caros porque para qué, si no los voy a saber usar bien.

      Eliminar
  2. Hay marcas caras que tienen auténticas joyas...y también tienen fiascos totales. Dior o Chanel, sin ir más lejos. Y lo mismo pasa con el low cost.
    Y quien siga afirmando que sólo es "de verdad" lo "exclusivo" no ha probado suficiente low cost. Es el mismo argumento, pero al revés, sí...pero para mi es mucho más certero.
    De todas formas y como comentario (me refiero al "de verdad") le encuentro un punto de superioridad que no termina de agradarme, me violenta.
    Un besazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi tampoco, aunque en todo lo que dijo mi lectora se veía que era buena persona. Teresa y de la de maquillaje de verdad me extraño.

      Eliminar
  3. De aplauso, y te lo digo en serio.
    Totalmente de acuerdo. A veces nos ciegan, o nos quieren cegar, haciéndonos creer que sólo lo ultracaro merece la pena, y no es así. De hecho, hay muchos productos low cost que le hcen sombra a marcas renombradas. A mí dame una paleta de Sleek, y no me des una paleta de sombras de Dior, por muy bonita que sea, y por mucho que me guste esta marca ultra cara en tratamiento y perfumería.

    ¿Que hay mucha chufa en low cost? Depende de dónde mires, qué quieres que te diga, también en alta gama, lo que pasa que como pica el bolsillo, cuesta más reconocerlo.

    Por cierto, el otro día no sé a quién le vi que el Hot Sand de Nars prensado es prácticamente idéntico al Peche de Peggy Sage, bstante más económico, con una calidad brutal, y que tengo entre mis favoritos desde hace años, por si te interesa.

    Yo también combino high end con low cost, no veo dónde está el problema. Si funciona, funciona y punto.
    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja, me temo que en este caso caeré con el hot sand porque Nars es Nars, y también está el otro extremo que se ve también en el mundo blogger: despreciar todo lo que no es low cost. Pero millones de gracias.

      Eliminar
    2. Los extremos no son buenos. Hay cosas buenas y malas en ambas gamas.
      Besos!

      Eliminar
  4. Pero qué bonito queda...
    M.

    ResponderEliminar
  5. Yo, que en esto del maquillaje estoy muy verde, me hago estas preguntas a menudo. Siempre me gustó más la cosmética. Hasta hace poco, la base se me caducaba, tenía tres pintalabios, dos coloretes y una máscara de pestañas. Sin embargo, es curioso cómo tengo buen ojo para reconocer "algo bueno" con verlo y tocarlo, da igual si es caro o barato. A veces me sorprende algo como bueno, y luego veo que es super conocido en la blogosfera, y digo:ya lo sabía yo! La que tiene buen ojo y buena mano para aplicarlo reconoce el potencial de los productos. El otro día testeé el Champagne Pop, o como se diga, y me sorprendió la fama que tiene, porque no me gusta mucho la purpurina. No sé si luego aplicado se verá menos. El colorete me gustó más. Buena elección. Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Champagne pop no me gusta por eso mismo y porque me parece muy volátil, mucho mejor Moonstone que está en mi wishlist. Pero lo mejor de Becca es el corrector Undereye, le tengo que dedicar un post.

      Eliminar
  6. Completamente de acuerdo contigo, en la mezcla está la virtud XD

    ResponderEliminar
  7. Da para mucho el tema del "maquillaje de verdad". Maquillaje es todo lo que maquilla, y luego está el bueno, el malo, el caro, el barato, el de teatro, el de pieles tal y cual... . Dejando eso a un lado, creo que a lo que se refería tu lectora con lo de verdadero, es que lo que verdaderamente se satisfacía con el maquillaje de alta gama, es ese gusanillo casi fetichista que se ha apoderado alguna vez de nosotras con algún producto. Esa sensación de que el producto deja de servir a un fin (maquillarnos) y su existencia cobra valía propia con independencia de que sirva mejor, peor o igual que otro más barato. No sé si me doy a entender, pero lo que es más o menos verdadero no es el maquillaje, sino el deseo por él.
    Ahora mismo estoy racionalizando esos sentimientos, y por eso estoy apartadilla, ya sabes.

    Un abrazo y muyy dulces sueños, mi querida Rocío.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gran reflexión, querido mono 🐒

      Eliminar
  8. Estoy muy de acuerdo con tu reflexión, hay marcas que venden verdaderos truños y te sablean en el proceso y son productos muy malos, pero con renombre por la marca y pequeñas marcas con productos estupendos y muy accesibles. Muchas veces la marca da sensación de confianza pero, a veces también te da la impresion de que algunas marcas abusan de esa confianza para hacer verdaderos ladrillos.

    Besotes

    ResponderEliminar
  9. Ese colorete me tienta pero niña, es cierto que es caro y que pagas "la marca" pero hay cosas especiales por las que hay que pagar (si no tienes la suerte de que te lo envíen, cómo les pasa a muchas, ejem, ejem youtubers).
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo es que lo conseguí por cuatro euros con un bono... Pero por diez euros más prefiero el South beach de Nars que estoy deseando reponer. Y respecto a las youtubers... estoy contigo 😂

      Eliminar

Habla ahora o calla para siempre...

Con la tecnología de Blogger.