Venezia: qué ver, qué comprar, donde comer y dónde NO dormir

10/11/2019
Hace una semana disfruté de cinco mágicos días en la serenísima república de Venezia, gracias a mi participación en un congreso que organizaba la Asociación de cervantistas en la Universidad Ca Foscari.

La imagen de la felicidad

Ha sido un viaje de trabajo, como todos los que suelo hacer, pero el congreso terminaba un viernes así que tuvimos el fin de semana para disfrutar y hacer turismo, y además los académicos han tenido el buen gusto de situar la facultad en todo el meollo, por lo que podíamos contemplar los canales mientras nos culturizábamos...

Vista desde la sala donde yo expuse...

Y hablo en plural porque por vez primera me he llevado a mi madre como acompañante: ella es catedrática de universidad y su prestigio triplica el mío, pero por vez primera era yo la invitada, y ella literalmente dijo que quería "llevarme las maletas", ¡telonera de honor!


Vamos al lío: qué ver. Comencemos por la plaza de San Marco que os muestro en esta imagen y que contiene la fastuosa catedral. Hay que pagar por visitarla pero nosotras acudimos a misa y a la salida uno de los guardas "nos coló". Son impresionantes las bóvedas doradas, bizantinas:


Cerca de la plaza, el puente de los suspiros y la preciosa laguna con sus góndolas: nos sentamos a tomar un café frente a ellas y nos sangraron ocho euros por unidad, eso sí, con un servicio exquisito, agua en jarra de cristal y dos pastitas por cabeza, y unas vistas inmejorables. Son "turistadas" que hay que hacer, es la sal de la vida:


Lo que no aconsejo es el propio viaje en góndola porque ahí sí te pueden cobrar lo que quieran, en cambio el trayecto en vaporetto cuesta siete euros y medio y merece mucho la pena.  Y las góndolas es mucho mejor verlas desde los puentes, entre escaleras que suben y escaleras que bajan:


Que en Venecia se pierden kilos y se ganan agujetas, ya os lo digo. No es una ciudad cómoda para transitar.
Un museo que vale muchísimo la pena es el de la Academmia, con pintura renacentista preciosa. Cuesta veinte euros veinte la entrada, aunque a mi madre y a mí nos salió gratis por llevar carné de profesoras. Y siempre se pueden visitar iglesias maravillosas como San Polo y San Zaccaria que guardan en su interior cuadros de Tintoretto o Bellini y cuya entrada es gratis.


Qué comer: ¡pizza! De masa finísima tomate artesanal y junto a los canales. Os recomiendo la trattoría Foscarini, junto a la Academia, con esta terraza en la que prácticamente te sumerges el el agua veneciana:


Comimos mi madre y yo, una pizza de verduras  y una cocacola original cada una porque andábamos muertas, y pagué treinta euros, un precio excelente.
Qué comprar: cristal de murano. Hay mil tiendas pero yo elegí una cerca de Rialto que tenía un vistoso cartel en el escaparate diciendo: "no está hecho en China, 100% cristal italiano".


Por veinte euros me compré este anillo sublime, color aguamarina, piscina soleada, con tornasol y un tacto mágico: el cristal de murano es suave como la seda. También llevé regalitos a mis seres queridos (que no enseño aquí porque aún no he entregado), y mi madre me regaló un par de charms de cristal para mi pulsera de tipo Pandora, que cuando esté del todo terminada mostraré en el blog.

Vistas desde nuestra mierda habitación

¿Dónde No dormir? me duele decirlo, pero tuvimos una muy mala experiencia en el hotel Caneva, cerca de Rialto. Lo único bueno era la situación y las vistas a un canal..., pero el cuarto de baño era un armario empotrado, no había nevera en la habitación y el servicio era cuanto menos desagradable.
Aunque, sinceramente, no nos importó: nos echamos unas risas y disfrutamos  muchísimo de la estancia.

9 comentarios:

  1. Pues nada, como algún día iré a Venecia, anoto el hotel para el no y la trattoria para el sí. Qué maravilla de viaje y qué precioso tu anillo.
    Un besito.

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  2. Gracias por el post!!Me apunto los "do" y los "don't" para mis vacas atrasadas,que si todo va bien serán en enero.Precioso el anillo.Besoss!!!!

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  3. El restaurante Foscarini está junto al museo de la Academia, no junto a la comedia, ya he corregido la errata 😘

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  4. Lástima lo del hotel. El color del cristal del anillo es mágico. Besos!

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  5. Matrimonio entre el anillo y la polvera piscinera el año que viene? PUEDE SER? SE MASCA EL AMOR DE ESA PAREJA? Porque yo puedo sentirlo desde aquí...

    Lo dejo aquí porque estoy esperando el desarrollo de ese romance en un post. No digo ná y lo digo tó.

    Besotes

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  6. Precioso el anillo y una suerte poder aprovechar el viaje de trabajo.
    Besos

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  7. Realmente se te ve feliz

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